sábado, 13 de septiembre de 2008

A propósito de aprender por competencias


Aprendizaje y desarrollo de competencias

La inteligencia y el aprendizaje no son características solamente humanas, en distintos niveles de la escala evolutiva podemos encontrar evidencias de aprendizaje e inteligencia, sin embargo en esta reflexión me enfocaré hacia la inteligencia y el aprendizaje humano.

La palabra inteligencia, “proviene de inteligere, término compuesto de intus (entre) y legere (escoger), por lo que, etimológicamente, inteligente es quien sabe escoger” [1]

La inteligencia, es resultado del “potencial biológico (genético) y psicológico (elementos cognitivos) por lo tanto, es una capacidad biológica y sociocultural que nos permite elegir las mejores opciones para resolver una cuestión. En ese sentido, los individuos somos diferentes en cuanto a esta “capacidad que comprende la habilidad de comprender ideas, de adaptarse al entorno, de aprender de la experiencia, de realizar diversas formas de razonamiento, de superar obstáculos mediante la reflexión, dentro de un marco cultural determinado”1

La inteligencia y el aprendizaje, son capacidades relacionadas, , desde mi punto de vista como bióloga, la inteligencia se refiere al “potencial biológico”, mientras que el aprendizaje se logra cuando interactuamos y sobre todo por “como” interactuamos con la realidad, es decir, mediante la experiencia el individuo va incorporando información que reestructura su pensamiento (inteligencia).

Existen diferentes corrientes psico-pedagógicas en cuanto a como facilitar y lograr el aprendizaje en nuestros alumnos, el aprendizaje por competencias es el que estamos incorporando a nuestros planes de estudio conforme a la RIEMS.

De acuerdo al proyecto DeSeCo (Definition and Selection of Competencies) de la OCDE, la competencia es la “capacidad de responder a demandas complejas y llevar a cabo tareas diversas de forma adecuada. Supone una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de comportamiento que se movilizan conjuntamente para lograr una acción eficaz”.[2]

Javier Vargas, citando a Ronald Barnett, cuestiona el hecho de que la educación superior confunda su objetivo educativo, privilegiando las competencias operativas sobre las académicas. Las competencias operativas, se refieren a las habilidades técnicas particulares de cada profesión que son requeridas en el mercado laboral. Mientras que las competencias académicas se refieren a los logros educativos en cuanto a construcción de nuevos conocimientos, conciencia crítica y sentido social, de manera que las universidades continúen su labor de formar profesionistas comprometidos con el desarrollo no solo tecnológico del país, sino particularmente con el desarrollo social.

La educación superior no puede supeditarse a los requerimientos del mercado, no deben reproducir solamente los intereses de las empresas, aunque debe considerar las competencias laborales, esto solo será uno de los aspectos a considerar en la formación de las competencias socio-profesionales.



Es decir la educación en los distintos niveles no puede dejar de lado lo cognitivo, aspecto central de la educación, además debe considerar la capacitación en las tecnologías y capacidades profesionales particulares, de ahí que la educación, y de manera especial la superior, tenga una doble función:

· La formación de profesionales aptos en cuestiones técnicas que demanda la sociedad actual y las empresas como parte de la sociedad; y por otro lado, y quizá el más importante;
· La formación de ciudadanos aptos para desarrollar logros en su vida personal y fundamentalmente prepararlos para el cambio generacional de los mandos directivos en lo académico y político que todo país requiere, por tanto, está obligada a fortalecer la formación ética y el sentido social de la educación para mejorar las condiciones de vida de la población en general.

Si bien, la RIEMS pretende una educación basada en competencias, desde mi punto de vista, educar es un concepto más amplio que capacitar, ya que la educación implica formación, actúa en el “ser”, mientras que la competencia es en lo que se puede “hacer”, y ser y hacer no son lo mismo, aun cuando estén íntimamente relacionados, nadie puede hacer, lo que no es, pero se puede ser sin hacer (sobre todo si nos referimos a las competencias operativas).

El aprendizaje tiene muchas modalidades y la naturaleza profunda del aprendizaje implica la transformación interna del sujeto, se aprende siempre, y cuando incorporamos información, esto nos permite comprender y transformar la realidad y también al sujeto cognoscente, es decir la educación transforma internamente al sujeto y esto conlleva una percepción distinta de la realidad, en un proceso continuo, de manera que el sujeto se encuentra permanentemente construyendo su conocimiento y “construyéndose” así mismo y ¿si el alumno construye sus conocimientos, que hacemos nosotros como maestros en el proceso de enseñanza-aprendizaje?

De acuerdo a las competencias docentes, nuestro papel mediador consiste en diseñar las condiciones, es decir la situación que facilitará el aprendizaje, la cual debe ser interesante para los educandos y acorde a sus capacidades de acuerdo a la edad y a lo que pretendemos lograr, nos compete seleccionar las actividades de aprendizaje y los recursos para lograr el repertorio de aprendizajes que el sistema educativo considera necesarios y oportunos dentro de un contexto cultural; nuestro trabajo, acortará el tiempo en que este aprendizaje puede lograrse, ciertamente los alumnos y el “Hombre” como especie, puede aprender solo, sin embargo, el avance de la evolución cultural sería mucho más lento, nuestro papel entonces, es seleccionar la situación, los medios y las estrategias para que nuestro alumnos construyan su aprendizaje y en el proceso, se “construyan a sí mismos” como personas, la relación maestro/alumno es necesaria para la educación, ya que esta humaniza el proceso, como dice Germán Dehesa, “Nadie enseña a nadie, pero nadie aprende solo”

En base a lo anterior, el individuo está continuamente aprendiendo, dentro y fuera del ámbito escolar, y todo lo que aprende tiene un significado, por lo tanto es significativo, porque implica que le damos significado a esa información de acuerdo a los referentes previos con los cuales lo podemos asociar, ahora, el ser humano no solo aprende lo necesario para sobrevivir, si no como incorpora las habilidades artísticas?, estas en sentido estricto, no se indispensables para la sobrevivencia, por otro lado lo que sí se requiere es una actitud y disposición para aprender. El aprendizaje no significativo, no existe, puesto que no se logra ningún aprendizaje que no tenga un significado para el individuo., cuando no es significativo, no hay aprendizaje.

Algunas concepciones pedagógicas consideran que el discurso verbal ya no es aplicable a las nuevas estrategias de aprendizaje, sin embargo una conferencia magistral no será nunca una aberración, sería como negar el poder de la lectura y el discurso para el aprendizaje. No debemos olvidar, que antes que la palabra escrita, los pueblos contaban su historia a los más jóvenes para transmitir su experiencia y no repetir los mismos errooficatid el aprenibrevivireoncorcia magistral no sersobreres. Sería muy difícil la evolución cultural del hombre sin la transmisión de la cultura a través de la palabra hablada, por lo tanto no debemos desecharlo como estrategia de aprendizaje, porque la comunicación verbal puede ser muy efectiva y elocuente para la motivación para el aprendizaje.

En la década de los 60’s, Ausubel planteó, que una de las principales fuentes de conocimiento, es a través del aprendizaje verbal significativo por recepción. Evidenciando que la atención y motivación, son condiciones imprescindibles para que el aprendizaje sea significativo y favorecer su asimilación.[3]

Como mencioné anteriormente, nuestro papel en el proceso de enseñanza-aprendizaje, es el de diseñar la situación en la cual el alumno va a encontrarse con los contenidos y competencias que requiere aprender, de acuerdo al perfil del estudiante que el sistema educativo a establecido, por lo tanto, el aprendizaje situado, si bien no garantiza el aprendizaje, al menos establece las condiciones adecuadas para generar el interés y la motivación necesarias para facilitarlo. El aprendizaje situado busca el aprendizaje significativo.

Ahora bien, ¿cual es la relación estructural entre el desarrollo de las competencias y el aprendizaje significativo situado para la construcción del conocimiento?

Las competencias, el aprendizaje significativo y situado, están articulados debido a que la competencia es la capacidad para manifestar un aprendizaje, el cual puede corresponder a un conocimiento conceptual, procedimental o actitudinal, mientras que el aprendizaje significativo y el aprendizaje situado, son las formas de apropiarse del conocimiento.

Vargas nos dice que para Perrenaud,[4] las competencias implican, la capacidad para actuar basado en ciertos conocimientos, hace una diferencia entre competencias (capacidades) y conocimientos (representaciones de la realidad), ya que una competencia integra diferentes conocimientos. Por otro lado, Gonczi, define la competencia como “una serie de atributos como conocimientos, valores, habilidades y actitudes, que se combinan de manera diferente para llevar a cabo una tarea, de manera que se incorporan valores éticos como parte de la competencia”[5]

Las competencias profesionales involucran además del conocimiento, la interpretación, interpolación, inferencia, resolución de problemas, lo que implica procesos de razonamiento más complejos. De acuerdo a esto la “competencia es la capacidad para utilizar información dentro de un contexto determinado para atender una situación determinada y resolverla con éxito”. [6]

Esa será nuestra mediación en la educación, crear las situaciones de aprendizaje que involucren los diferentes saberes y habilidades prácticas que demanda la nueva reforma de la EMS, de manera que el alumno se vuelva capaz de enfrentar con éxito el ámbito personal y profesional, dentro de estas situaciones de aprendizaje, según Ausubel, no debe excluirse el discurso como estrategia, ya que el aprendizaje verbal no necesariamente es memorístico.[7]

Como maestros, nuestro papel es generar las condiciones dentro del aula para que el alumno aprenda en un ambiente de confianza, libertad, equidad y cordialidad de manera que no sienta amenazado su yo interior, su autoestima, ya que este ambiente ayudará a eliminar las barreras emocionales, ya que el estado emocional de nuestros alumnos, influye en su percepción de la realidad y por lo tanto en su aprendizaje.

Vargas nos indica en su artículo, que para Perrenaud, toda competencia se fundamenta en conocimientos previos y que estos se activan en el momento en que una situación demanda una acción que nos permita reaccionar eficazmente, de manera que es el problema, es decir, la realidad, lo que activa la estructura de conocimientos que nos permite entender y actuar “competentemente” en una situación determinada, así plantea, que una competencia “organiza y pone en práctica un conjunto de esquemas que sirven de base a una acción o a una operación singular. Por otro lado, una competencia servirá de soporte cognitivo para competencias más complejas.[8]

Para desarrollar competencias el alumno tiene que enfrentar situaciones “reales”, que le permitan activar y utilizar los conocimientos previos para articularlos con nuevos conocimientos, y somos los maestros, los responsables de diseñar las actividades que estimulen la activación y reorganización de los conocimientos, a través de situaciones o “problemas” semejantes con los que se enfrentaría en la realidad. El aprendizaje es una relación dialéctica, donde el sujeto cognoscente aprehende la realidad, la incorpora a su estructura mental y esto lo transforma a sí mismo, de manera que es el contacto con la realidad y la interpretación que hace de ella, lo que lo va formando como sujeto y a su vez, influye en su percepción de su realidad

Como mencioné anteriormente, el aprendizaje situado implica el diseño de situaciones de aprendizaje por parte del maestro, tanto en el aspecto operativo, cognoscitivo, afectivo y emocional, en donde el alumno sea el principal actor del proceso, las acciones deben estar diseñadas para que el las realice, situándolo en un contexto de problemas reales, las cuales además de despertar el interés del alumno, requiere considerar la estructura cognoscitiva previa, de manera que el alumno, esté en capacidades reales de lograr las acciones y por lo tanto el aprendizaje.

La acción del alumno es central en el proceso de aprendizaje, ya que esta le permitirá enfrentar situaciones hasta cierto punto controladas, de manera que puede ensayar diferentes esquemas para enfrentar el problema; el alumno ejecuta la acción cuando una situación de la realidad le requiere de cierta respuesta, es decir lleva a la práctica los diversos esquemas que le permitirán resolver con éxito una situación. Dentro de las situaciones de aprendizaje no podemos dejar de lado el discurso verbal, pues es a través de éste, que la educación se humaniza, se analiza, se critica, se socializa y es indispensable la interlocución entre el alumno y maestro para compartir experiencias, sueños, afectos y al igual que el contacto físico, es indispensable para el desarrollo armónico del hombre.

Como conclusión, podemos decir que más que aprender, es necesario Aprehender, es decir apropiarnos, coger, asimilar, apoderarnos del conocimiento, en ese sentido el aprendizaje es una forma de apropiarse y comprender la realidad, y al mismo tiempo el contacto con la realidad y con los otros nos transforma en un estado de cambio continuo.

Finalmente, el papel de la Educación y de las universidades como generadora de conocimientos, no puede olvidar su función social de ser la conciencia de un país, en ellas se encuentran sus ciudadanos mejor preparados, en quienes el país ha hecho su mejor inversión, de manera que no pueden convertirse solamente en formadores de mano de obra calificada de acuerdo a las necesidades de las empresas y el mercado; tienen el compromiso, y deben asumirlo, de formar ciudadanos concientes, críticos, responsables y competentes pero sobre todo, solidarios con los que menos saben y menos tienen, para hacer de nuestro país un lugar mejor para vivir.

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Inteligencia).
[2] http://www.concejoeducativo.org/article.php?id_article=164
[3] http://www.psicothema.com/psicothema.asp?ID=579

[4] Vargas, Xavier, 2005. El aprendizaje por competencias, p.8
[5] Ídem. p.9
[6] Ídem,p.9
[7] Ídem, p10.
[8] Ídem,p.11

viernes, 15 de agosto de 2008

¿ Y LA BIOLOGÍA, COMO LA ENSEÑAMOS?







¿Y LA BIOLOGÍA, COMO LA ENSEÑAMOS?
Martha Leticia Beltrán López
14 de agosto de 2008



INTRODUCCIÓN

La Biología es la ciencia de la vida, su estudio es indispensable en la formación de los jóvenes ya que esto les permitirá, por un lado, entender el funcionamiento de su cuerpo y prevenir enfermedades, y por otro, conocer distintas manifestaciones de vida así como el funcionamiento de la naturaleza; conocimientos todos que lo harán ser un ciudadano más responsable en su autocuidado y en la protección del medio ambiente.

La Biología es una ciencia actual, se encuentra en constante cambio y el conocimiento que se genera tiene una aplicación práctica en nuestra vida cotidiana, esto la convierte en una ciencia teórico-práctica, cuyo aprendizaje requiere la utilización de actividades que permitan el desarrollo de competencias cognitivas, procedimentales y actitudinales. Al preparar una secuencia didáctica para su aplicación en el aula, será necesario considerar actividades que permitan desarrollar estos 3 tipos de competencias.

DESARROLLO

Las competencias cognitivas implican el manejo de conceptos y teorías; características y funciones de distintas estructuras y órganos así como su aplicación en la resolución de problemas cotidianos o de salud. Para lograr este tipo de competencias, se pueden utilizar lecturas de textos en forma individual o grupal, resolución de crucigramas, sopas de letras con elaboración de glosarios, exposiciones, revisiones documentales, cuadros de doble entrada, webquest, cuestionarios interactivos, revisión de imágenes virtuales, elaboración de collage, mapas conceptuales, etc.


En relación a las competencias procedimentales, estas serán desarrolladas en laboratorio o en campo, aspectos indispensables en la enseñanza de las ciencias naturales. El manejo de microscopio y material e instrumental de laboratorio de Biología, observaciones al microscopio y estereoscopio, elaboración de preparaciones fijas y temporales, disecciones, colectas, utilización de reactivos para la identificación de sustancias y como aspecto indispensable el manejo del método científico para la elaboración del reporte de la práctica de laboratorio.

El desarrollo de competencias actitudinales es fundamental en el proceso educativo, no basta con adquirir conocimientos teóricos o de procedimientos, es necesario que esta adquisición de conocimientos teorico-prácticos, se traduzcan en actitudes y hábitos de comportamiento socialmente responsables; como recursos para desarrollar estas competencias, podemos utilizar la observación en campo para identificación de problemas, la realización de reflexiones individuales y grupales, presentación de videos con guías de observación, organización de mesas redondas, etc.

CONCLUSIÓN

La incorporación de las TIC en la educación es una herramienta indispensable, ya que permite el acceso a información actualizada sobre temas diversos: contenidos teóricos, aulas virtuales, actividades interactivas, actividades experimentales y si esto lo conjugamos con una búsqueda previa de los sitios donde van a trabajar nuestros alumnos, nos garantiza la calidad de la información que ellos estarán consultando. Además, al utilizar diferentes estrategias como recursos de aprendizaje, mantendremos el interés de nuestros alumnos al manejar técnicas más actualizadas con las cuales ellos están familiarizados.

En los siguientes sitios de internet podemos encontrar diferentes recursos didácticos para apoyo de nuestra práctica docente.
1.- http://www.joseacortes.com/
2.- http://www.carampangue.cl/Biocarampangue/index.htm
3.- http://www.portalmundos.com/mundobiologia
4.- http://web.educastur.princast.es/proyectos/biogeo_ov/2BCH/index_2bc.htm
5.- http://www.hispadata.com/biología
6.- http://www.um.es/~molecula/indice.htm
7.- http://www.bionova.org.es/

domingo, 10 de agosto de 2008

LO QUE APRENDI

Y LO APRENDIDO, ¿QUIEN ME LO QUITA ?
Durante el primer módulo, aprendí a redimensionar la docencia como actividad profesional, las lecturas de “La aventura de ser maestro” y “Cartas a quien pretende enseñar”, me recordaron la parte esencial de la docencia, la formación de seres humanos y no solo la de transmisión de información.
Conocí la RIEMS, de la cual sabía muy poco; las competencias genéricas de los egresados, éstas me parecen muy ambiciosas y si logramos que los jóvenes las alcancen, veríamos un gran cambio en nuestro país, así mismo con las competencias docentes, ya que desafortunadamente, no todos los maestros de los diferentes niveles educativos, están comprometidos con su actualización y calidad en su trabajo. El modelo educativo que se busca implementar es muy ambicioso y espero que los gobiernos federal y estatal estén dispuestos a aportar los recursos que requiere la reforma y que no quede solo en el discurso.
Me gustó mucho adentrarme en los diferentes modelos psicopedagógicos, (aspecto que es necesario trabajar más, puesto que nuestra formación profesional no lo contempla), considero que si nos falta, al menos en los que a mi refiere, conocer más estrategias de enseñanza.
Finalmente, quedé maravillada con las webquest, porque el semestre previo yo estuve preguntando sobre como trabajar con los grupos a través del internet y en ese momento no obtuve lo que buscaba, pero al conocerlas, me di cuenta que era la respuesta a mi búsqueda, espero que en este módulo aprendamos lo que nos falta al respecto.

Al analizar mi practica docente, encuentro que mis debilidades principales (o como se dice ahora, áreas de oportunidad), están en la planeación de las actividades considerando las características particulares de los grupos y alumnos, además me falta fomentar más su autonomía y autoevaluación. En cuanto a mis fortalezas, estas son que tengo muy buena relación con mis alumnos, lo que me permite tener buen manejo de grupo y lograr el respeto mutuo, además me siento comprometida con mi trabajo y entiendo que en cada clase estoy contribuyendo a la formación de mis alumnos, lo cual me obliga a mantenerme actualizada y a preparar lo mejor posible mis clases.
El balance de lo aprendido en el primer módulo es satisfactorio para mi y espero que en esta nueva tarea, todos alcancemos nuestras metas y sea un éxito para el grupo y nuestra maestra asesora
Un saludo, su compañera Leticia Beltrán.

MI AVENTURA DE SER MAESTRA

Apreciables compañeros:
Después de leer las diferentes documentos que nos proporcionaron, quiero comentarles que muchos de mis pensamientos previos se vieron reforzados, puesto que yo nunca me he sentido confrontada con la docencia, quizá porque como había mencionado antes, provengo de familia de maestros, ya que 3 de mis hermanos mayores son maestros, y maestros comprometidos con su quehacer docente; siempre los vi preparando clase, preparando material para sus alumnos, incluso dando clases en escuelas por cooperación en zonas marginadas de Mexicali, (además de las clases donde tenían su plaza), llevaban alumnos que se atrasaban académicamente a casa para poder regularizarlos, apoyaban económicamente alumnos con situación económica precaria, así que yo aprendí a amar su trabajo, y han sido un ejemplo para mi en todos los aspectos; de manera que cuando emprendí la aventura de la docencia, a pesar de no haber estudiado para maestra, tenía la mejor escuela, la de su ejemplo; además, también su consejo.
Al concluir mis estudios de Biología, empecé a trabajar en Educación Ambiental, en la Comisión de Ecología del DDF, ahí tuve mi primera experiencia con la docencia, ya que me tocó participar en la elaboración e implementación de programas de educación ambiental no formales, los cuales fueron diseñados en equipos interdisciplinarios, donde había egresados de Pedagogía, Sociología, Psicología, Administración y Biología, de manera que pudimos adquirir una visión global de la educación ambiental , ya que cada profesional aportaba su punto de vista, hasta lograr una amalgama interesante.
Después del terremoto de 1985, salí de la ciudad de México para regresar a Mexicali; en 1986, ingresé a Colegio de Bachilleres de Baja California en un plantel de nueva creación, en el cual aún laboro, por lo que soy orgullosamente maestra fundadora del Plantel Miguel Hidalgo y Costilla de CBBC.
De alguna manera, me incorporé a la docencia en forma circunstancial, pero no me arrepiento, ya que me ha dado una valiosa oportunidad de crecimiento personal, me ha permitido desarrollarme profesionalmente y también porque no decirlo, tiempo para dedicarlo a mi familia y a la educación de mis 2 hijos.
Cuando me incorporé a CBBC, no fue porque no había otra opción de trabajo, tenía la oportunidad de trabajar en la Delegación de la entonces Secretaria de Desarrollo Urbano y Ecología, o en el IMSS, pero por conveniencia de horario, preferí iniciarme en la docencia y la verdad, esta decisión me abrió las puertas a un mundo maravilloso, en donde he aprendido mucho; ya sea a través de los cursos de actualización que semestralmente nos imparte la institución; en la relación con los alumnos, la cual ha sido de gran importancia para la comprensión de los adolescentes; en la relación con los compañeros, con quienes tenemos largas e interesantes pláticas sobre temas diversos, las cuales se enriquecen con los diferentes puntos de vista de profesionales de áreas distintas y también he hecho grandes amigos.
Nos dice Esteve, que la docencia nos “puede aburrir soberanamente” o puede hacernos “vivir con pasión el descubrimiento que en cada clase hacen tus alumnos” y esta es una gran verdad, ya que aún cuando se imparten los mismos temas, la clase en cada uno de los grupos en los que impartes la materia es totalmente diferente, cada grupo, formado por individuos con historias y necesidades diversas, la recrean de una manera distinta, te exigen cosas diferentes y tu respondes a estas necesidades particulares, yo realmente disfruto el momento que estoy en el salón de clases. Como decía Unamuno, de acuerdo con la lectura de Esteve; como maestros debemos dedicarnos “a pensar y a sentir y a hacer pensar y sentir”. Esta es la mejor enseñanza que podemos dar y además, nos permite disfrutar lo que hacemos y “rescatar para nuestros alumnos lo fundamental que les permita entenderse a sí mismos y al mundo que los rodea”
Como menciona la maestra Sandra Karina, una de las grandes satisfacciones es generar en los estudiantes la curiosidad por aprender, conocer e investigar más sobre los diversos temas que analizamos en clase o cuando mis alumnos me comentan que quieren estudiar Biología o Medicina, por lo que aprendieron en clase; o cuando años después de haber egresado, encuentro alumnos y me recuerdan con cariño o van a visitarnos para invitarnos a su graduación de la escuela profesional, o para comentarnos donde están laborando.
Esto me produce gran satisfacción, ya que como comenta la maestra Olga Margarita, tenemos que prepararlos para que aprendan a ser, hacer, a utilizar y a convivir; de manera que puedan participar en la vida activamente y el ver logrado este objetivo, no solo me satisface, sino que me motiva para seguir adelante, ya que nos toca participar en una etapa de la formación de ciudadanos que en el futuro, estarán al frente de empresas, instituciones y de los diferentes niveles de gobierno.

La magnitud del compromiso que tenemos para con nuestros alumnos y para con nuestro país, requiere de una continua preparación tanto para el manejo de los contenidos temáticos de la asignatura que impartimos, como de las estrategias para facilitar el aprendizaje de nuestros alumnos; como señala Freire en “Cartas a quien pretende enseñar” la docencia es una actividad que requiere de un compromiso permanente de capacitación.

De manera que debemos capacitarnos, planear nuestra clase con anticipación, buscar actividades innovadoras para el manejo de contenidos, conocer la psicología del adolescente para lograr orden en nuestras clases y como dice Esteve, “ganarse el derecho a hacerse oír” y no quejarnos amargamente cuando decimos: “este grupo no sirve, no ponen atención, no entienden nada, no les interesa mi materia”.

En estos casos, tenemos la obligación de revisar nuestra práctica docente y modificarla, debemos cuestionar nuestro trabajo frente al grupo y no tomar la salida más fácil y responsabilizar a “estos muchachos que no quieren estudiar”; debemos reconocer que nuestra principal labor es lograr su interés, lograr que reconozcan el valor del conocimiento y que a través de este pueden mejorar su vida.

Debemos esforzarnos particularmente con quienes no están logrando su aprendizaje, con quienes tienen problemas de inasistencia, con aquellos que retan nuestra autoridad; son ellos quienes más nos necesitan, no debemos olvidar que en incontables ocasiones, los maestros somos los únicos que mostramos interés por ellos y podemos representar su única oportunidad para encausar sus inquietudes.

Sin embargo, también hay motivos de insatisfacción; la apatía cada vez más evidente en muchos de nuestros alumnos, la falta de compromiso (verdadero) de las autoridades educativas, la falta de recursos, los bajos salarios, la inequidad en el trato a los trabajadores de la educación y cito al maestro Rivera Millán, compañero de nuestro grupo,”Debemos preguntarnos qué hacemos para mejorar en la labor docente, pero también qué hacen los alumnos, la institución, en fin: la comunidad educativa, ya que hay limitantes personales e institucionales para un logro efectivo de los objetivos educativos”. Considero que esto último, es algo en lo que muchos de nosotros vamos a coincidir.

Porque además, como plantea Miguel Ángel Santos Guerra, al maestro se le exige una labor contradictoria, la institución le pide una educación en valores (solidaridad, tolerancia, verdad) y la sociedad y en muchas ocasiones las mismas autoridades de la institución, practican un serie de antivalores como injusticia, inequidad, mentiras, intolerancia, etc. que nos crean sentimientos encontrados y una profunda insatisfacción e impotencia, que de una u otra manera, afectan nuestro desempeño docente.

Es verdad, ser maestro no es fácil; requiere de preparación constante, requiere de nuestra labor diaria dentro del aula y fuera de nuestro horario de trabajo, requiere de pasión por enseñar y también de amor y una gran paciencia para con nuestros alumnos, de manera que puede ser fácil que nos sintamos agobiados y en ocasiones defraudados, ya que la sociedad y las autoridades educativas no valoran nuestro esfuerzo, pero en estos momentos de pesadumbre es cuando debemos recordar la grandeza de nuestra tarea y como nos señala Marta Lluis Cladera, “Nadie puede quitar a los maestros y profesores el desafío del Saber y la pasión por comunicarlo”

Pero a pesar de todo, o quizá por eso y porque estamos concientes de que la labor educativa no es sencilla pero que es sumamente importante, es que todos seguimos aquí en los planteles como docentes; preparándonos para dar nuestra mejor batalla en la próxima reforma de la EMS, con la finalidad de mejorar como maestros y poder colaborar con la construcción de un mejor país, más educado y por lo tanto más justo.

MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA

Apreciables compañeros:
Quiero empezar mi relato, diciendo que provengo de familia de maestros, ya que 3 de mis hermanos mayores son maestros; sin embargo cuando tuve que decidir sobre la carrera que deseaba estudiar, nunca pensé en la docencia.
Partí a la ciudad de México con la idea de estudiar medicina, pero como en Mexicali, (mi ciudad natal), se impartía la carrera, no podía inscribirme en la UNAM; tampoco en el IPN, porque no había estudiado la vocacional. Entré a la carrera de Biología en la UNAM, de manera circunstancial, solo mientras podía solicitar mi cambio de carrera. Sin embargo, me gustó Biología, disfruté estudiarla y cada día me parece más interesante, mientras más estudio Biología, más me gusta. Fue una circunstancia favorable para mí.
Al concluir mi carrera, empecé a trabajar en Educación Ambiental, en la Comisión de Ecología del DDF, ahí tuve mi primera experiencia con la docencia, ya que me tocó participar en la elaboración e implementación de programas de educación ambiental no formales, los cuales fueron diseñados en equipos interdisciplinarios, donde había egresados de Pedagogía, Sociología, Psicología, Administración y Biología, de manera que pudimos adquirir una visión global de la educación ambiental , ya que cada profesional aportaba su punto de vista, hasta lograr una amalgama interesante.
Después del terremoto de 1985, salí de la ciudad de México para regresar a Mexicali; en 1986, ingresé a Colegio de Bachilleres de Baja California en un plantel de nueva creación, en el cual aún laboro, por lo que soy orgullosamente maestra fundadora del Plantel Miguel Hidalgo y Costilla de CBBC.
De alguna manera, también me incorporé a la docencia en forma circunstancial, pero como en el caso antes mencionado, tampoco me arrepiento, ya que me ha dado una valiosa oportunidad de crecimiento personal, me ha permitido desarrollarme profesionalmente y también porque no decirlo, tiempo para dedicarlo a mi familia y a la educación de mis 2 hijos.
Cuando me incorporé a CBBC, no fue porque no había otra opción de trabajo, tenía la oportunidad de trabajar en la Delegación de la entonces Secretaria de Desarrollo Urbano y Ecología, o en el IMSS, pero por conveniencia de horario, preferí iniciarme en la docencia y la verdad, esta decisión me abrió las puertas a un mundo maravilloso, en donde he aprendido mucho; ya sea a través de los cursos de actualización que semestralmente nos imparte la institución; en la relación con los alumnos, la cual ha sido de gran importancia para la comprensión de los adolescentes; en la relación con los compañeros, con quienes tenemos largas e interesantes pláticas sobre temas diversos, las cuales se enriquecen con los diferentes puntos de vista de profesionales de áreas distintas y también he hecho grandes amigos.
Como menciona la maestra Sandra Karina, una de las grandes satisfacciones es generar en los estudiantes la curiosidad por aprender, conocer e investigar más sobre los diversos temas que analizamos en clase o cuando mis alumnos me comentan que quieren estudiar Biología o Medicina, por lo que aprendieron en mi clase; o cuando años después de haber egresado, encuentro alumnos y me recuerdan con cariño o van a visitarnos para invitarnos a su graduación de la escuela profesional, o para comentarnos donde están laborando.

Esto me produce gran satisfacción, ya que como comenta la maestra Olga Margarita, tenemos que prepararlos para que aprendan a ser, hacer, a utilizar y a convivir; de manera que puedan participar en la vida activamente y el ver logrado este objetivo, no solo me satisface, sino que me motiva para seguir adelante, ya que nos toca participar en una etapa de la formación de ciudadanos que en el futuro, estarán al frente de empresas, instituciones y de los diferentes niveles de gobierno.

Sin embargo, también hay motivos de insatisfacción; la apatía cada vez más evidente en muchos de nuestros alumnos, la falta de compromiso (verdadero) de las autoridades educativas, la falta de recursos, los bajos salarios, la inequidad en el trato a los trabajadores de la educación y cito al maestro Rivera Millán, compañero de nuestro grupo,”Debemos preguntarnos qué hacemos para mejorar en la labor docente, pero también qué hacen los alumnos, la institución, en fin: la comunidad educativa, ya que hay limitantes personales e institucionales para un logro efectivo de los objetivos educativos”. Considero que esto último, es algo en lo que muchos de nosotros vamos a coincidir.

Pero a pesar de todo, o quizá por eso y porque estamos concientes de que la labor educativa no es sencilla pero que es sumamente importante, es que todos seguimos aquí; preparándonos para dar nuestra mejor batalla con la próxima reforma de la EMS, con la finalidad de mejorar como maestros y poder colaborar con la construcción de un país mejor, más educado y por lo tanto más justo.